de Lea Amodio y Prof. P. Pablo Blanco Sarto
Este mes de julio la Redacción realizó un reportaje en España con el profesor P. Pablo Blanco Sarto en la Universidad de Navarra de Pamplona. Donde el cardenal Ratzinger recibió el 31 de enero de 1998 un doctorado honoris causa en Teología.
Con motivo de la ocasión, hemos revivido aquella semana de estancia del cardenal a través de las palabras y los lugares de la Universidad, recorriendo los distintos departamentos y deteniéndonos en las capillas. La Universidad de Navarra ha mantenido desde entonces un fuerte vínculo con la teología de Joseph Ratzinger - Benedicto XVI. En la Biblioteca, en particular, hay más de 4000 artículos, publicaciones y libros firmados por él o dedicados a él. Entre ellos la Opera Omnia en edición española, a cargo precisamente del profesor Blanco - que es autor también de una extensa biografía que ya va casi por el tercer volumen (de la que hablamos en un reciente encuentro nuestro en Roma). El profesor, que fue el primero en publicar una tesis sobre el pensamiento de Ratzinger, ha conversado con nosotros también para una entrevista que hemos traducido a varios idiomas - y en la que ya habíamos mencionado el vínculo de Ratzinger con España y Navarra. En aquella ocasión ya nos había dicho:
«Hemos tenido la fortuna providencial de que Joseph Ratzinger visitara nuestra universidad para recibir el doctorado honoris causa, cuando todavía era cardenal. Quiso, sin embargo, quedarse algunos días, de modo que pudo conocerla a fondo. Mantuvo numerosos encuentros con profesores y estudiantes que dejaron no solo un hermoso recuerdo, sino también una huella imborrable, me atrevería a decir. Nuestra universidad cuenta a Joseph Ratzinger entre los miembros de su claustro. Ya como papa quiso visitar Madrid y Barcelona, así como Valencia y Santiago de Compostela, para poder conocer poco a poco la realidad cultural y eclesial de nuestro país. Nunca lo había visitado antes, pero quiso volver hasta cinco veces. Esto nos llena de orgullo. Así dejó también a todos los españoles el recuerdo de un papa que fue un poco también suyo. Permanecerá siempre entre nosotros en el recuerdo como un papa al que aprendimos a amar».
Durante nuestra reciente visita, también conocimos a algunos doctorandos que escriben sobre la teología de Ratzinger y el interés está más vivo que nunca - el año pasado (2025) se celebró además un gran congreso internacional junto con la Fundación Vaticana Joseph Ratzinger - Benedicto XVI titulado "Evangelization, Believing, Thinking in according to J. Ratzinger/Benedict XVI” con motivo de la ocasión volvió a Navarra — donde aún se conserva — también la toga que vestía el cardenal el día de la investidura.
Ratzinger: la teología nace de la Palabra y necesita de la Iglesia
Al recibir el Doctorado honoris causa de la Facultad de Teología, el Cardenal Joseph Ratzinger agradeció "el gran honor que se me confiere con esta investidura" y recordó los lazos de amistad que le unían a esa Facultad "desde hace ya bastantes años".
El centro de su discurso fue la pregunta: "¿qué es propiamente un doctor en teología?"
Para responder, Ratzinger parte de una crítica a reducir la teología a ciencia de la religión. "La filosofía de la religión y, en general, la ciencia de la religión son indudablemente disciplinas de gran importancia, pero sus limitaciones se hacen patentes cuando tratan de traspasar el ámbito académico, pues no son realmente capaces de ofrecer una verdadera guía". Se quedan, dice, en "un puro tantear acerca de los interrogantes últimos sobre el hombre".
La teología en cambio se funda en otra lógica: "Credo ut intelligam: acepto un presupuesto previamente dado para encontrar, desde él y en él, el acceso a la vida verdadera". Ese presupuesto es "una Palabra. Vista desde nuestro tema, tal afirmación resulta completamente lógica: la palabra procede del entender y quiere ayudar a entender".
Sobre la Escritura, Ratzinger advierte que no es "un meteorito caído del cielo". Es "portadora del pensamiento de Dios" pero "viene mediada por una historia humana". Y aquí introduce el tema clave del debate católico-protestante: la _sola scriptura_. Afirma que "la Palabra, por su estructura interna, supera siempre lo que pudiera entrar en el Libro" y que el análisis bíblico ha mostrado "una compenetración entre Iglesia y Biblia, entre Pueblo de Dios y Palabra de Dios".
Por eso el Magisterio no es algo añadido desde fuera. "El Magisterio de los sucesores de los Apóstoles no yuxtapone una segunda autoridad a la Escritura, sino que pertenece desde dentro a ella misma". Su misión es "asegurar la indisponibilidad de la Escritura, garantizar su no manipulación, conservar intacta... su propia perspicuitas, su univocidad".
Concluye recordando la exigencia de este servicio: "Es misión del Magisterio no oponerse al pensamiento, sino dar voz a la autoridad de la Respuesta que nos ha sido dada... Se trata, no de hacer valer lo propio, sino de mantener abierto el espacio para el hablar del Otro".
En la web de la Universidad hay una página que recoge testimonios, fotos, vídeos y entrevistas sobre la visita del cardenal a Navarra con motivo del doctorado de 1998.
Para las fotos de época y de la toga, agradecemos a la Facultad de Teología y al Departamento de Comunicación de la Universidad de Navarra.
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